Mis queridos lectores … me disculpo por la larga ausencia, pero creanme que los motivo fueron validos. Pero como ustedes no estan ahi para que yo les cuente mi vida, vamos a lo que nos convoca, com dice el titulo, un Alfredo Roca memorable.
Hace unos dias tuve el placer de tomar una de mis joyas, que tenia guarda desde hace 4 años cuando me lo regalara mi querido primo Nestor. Un Alfredo Roca Cabernet Sauvignon 1999. El motivo ? (como si hicera falta alguno) el cumpleaños de mi esposa Yanina.
Este Cabernet Sauvignon de la zona de San Rafael, Mendoza, con sus 13° de alcohol, su cosecha manual, sus 8 meses de paso por madera y sus 10 años de añejamiento en botella fue simplemente una experiencia inolvidable.
Nos encontramos con un vino limpido, brillante, de una intensidad media, de un color rojo ligeramente amarronado, con notas color tenga y algo anaranjadas. Notamos tambien la presencia de lagrimas finas y elegantes.
En nariz encontramos un vino de una intensidad aromatica media alta en su primer acercameinto y pudimos detectar el olor de la mader; ya a los pocos minutos de airearlo un poco y dejar que se abra nos encontramos con una nota animar, tipica de estos vinos, aromas a pimienta negra, fruta madura (una entrañable reminiscencia a la compota de cuando eramos chicos).
Una vez llegado el momento de probarlo saboreamos un vino de ataque suave, seco, con una acidez correcta, de cuerpo medio, largo de boca, con unos taninos redondos e impecables, una nota animal y vegetal en boca y un final salvaje e imponente.
A modo de reseña podemos decir con todas las letras que se trata de un vino equilibrado y franco, todo lo que nos anticipo en la vista y el olfato lo encontramos en la boca. Este vino se tomo en el momento ideal de su evolucion y es el compañero ideal de una pieza de cordero patagonico con salsa de pimienta negra y romero acompañado de unas papas asadas.
Hasta la proxima !!